Sumergidos en la Costa Brava

Sumergidos en plena Costa Brava. Así andamos, buceando por los secretos de una de las costas catalanas más visitadas y elogiadas, un lugar en el que es tan fácil disfrutar del mar y la naturaleza que a uno le faltan días para poder verlo y experimentarlo todo. Blanes, Tossa de Mar (sí, allí donde grabaron uno de los famosos anuncios de Estrella Damm), S’Agaró, Palamós, Playa d’Aro… Localidades llenas de magia a pesar de la gran presión turística a la que se ven sometidas cada verano.

Entre los sitios imprescindibles para visitar destacan el jardín botánico de Blanes, donde se pueden encontrar algunas muestras de especies autóctonas únicas y flores exóticas de todo el mundo. Una experiencia de color y oleres indescriptible que se puede rematar con una visita a la zona más alta del acantilado en el que está ubicado y desde el cual se pueden paladear unas vistas al mar espectaculares.

Otro jardín para no perderse es el de Santa Clotilde. Si te alojas en un hotel en Lloret de Mar lo tendrás a tiro de piedra. Es un enorme jardín que recuerda a los famosos jardines de París pero con la excepcionalidad de que, en este caso, ofrecen vistas al Mediterráneo. La vegetación es frondosa, llena de tonalidades verdes infinitas, escaleras, fuentes, placitas… Y a escasos metros de la playa.

La biblioteca municipal de Lloret es un foco de actividad incesante. Cualquier día del año puedes encontrar planes interesantes, desde exposiciones a lecturas colectivas, talleres o presentaciones de libros. Junto a ella, el Casal de l’Obrera ofrece teatro para todos los gustos; la plaza de la Vila, donde se celebran las ferias y mercadillos, y la playa de Lloret donde se pueden practicar todo tipo de deportes acuáticos e incluso asistir a demostraciones de pesca tradicional.

Si reservas una habitación en Lloret de Mar tendrás la comodidad de moverte por toda la localidad caminando, sin necesidad de contar con medio de transporte movilizado. Sin embargo, te recomendamos que, si puedes, alquiles una bicicleta y recorras los alrededores: practicarás deporte y disfrutarás de un paisaje precioso.

No olvides tampoco reservar un día para hacer una ruta por el Lloret modernista, visitar el Lloret de los Indianos, comer en algún restaurante tradicional cercano a la playa, acercarte a la iglesia de Sant Romà, pasear por los llamados caminos de Ronda que ofrecen la mejor forma de conocer el litoral del pueblo, subir a la colina que hay junto a la playa de Lloret y ascender hasta el castillo de Sant Joan…

Sumérgete en la Costa Brava y cuéntanos: seguro que hay mil y una experiencias que estarás desean compartir.